martes, 10 de diciembre de 2013

La Fuerza de la Gestión del Conocimiento

En esta primera edición y en sucesivas etapas, deseo exponer los principios de funcionamiento e implementación de la Gestión del Conocimiento dado que muchas organizaciones empresariales de cualquier tamaño y diversidad sectorial realizan esfuerzos por amalgamar la información, el conocimiento y el valor de su capital intelectual para crear ventajas competitivas.


En primer lugar es conveniente mencionar que en toda organización se desarrollan distintas capacidades que pueden sintetizarse a partir de las interrelaciones entre las principales dimensiones que constituyen el fenómeno empresario: el mercado y las estrategias (realidad competitiva), los conocimientos y sistemas (la forma de hacer las cosas), las estructuras y los procesos (la organización del trabajo) y las personas y la motivación (el motor impulsor).

La empresa creará valor económico en la medida en que sus estrategias respondan en forma eficaz a las necesidades del mercado, pero esto solamente es posible si los conocimientos y los sistemas que la empresa posee (su know how) le permiten anticiparse a los acontecimientos y desarrollar una actitud proactiva frente a sus competidores.

En este sentido las organizaciones se enfrentan en la arena competitiva con la necesidad imperiosa de ser gestores del cambio e innovadores que para ello deben tener como apoyo fundamental la herramienta del conocimiento y su gestión adecuada para lograr la supervivencia dentro de la hipercompetencia.


Todos somos protagonistas de como la innovación y la velocidad se han convertido en elementos clave de las empresas del siglo XXI. La innovación da impulso al cambio por ende su estrecho vinculo cobra sentido cuando la velocidad del cambio es tan característica enla era de la información.

Por último cerramos con una reflexión de uno de los grandes gurus del campo de la Administración, Peter Drucker, quien ha dedicado considerables esfuerzos a estudiar lo que el cambio significa y sostiene que «no se puede gestionar: Sólo se puede ir por delante de él». Asimismo, dice que «todos han aceptado que el cambio es inevitable, pero esto sigue significando que el cambio es como la muerte y los impuestos: debe retrasarse todo lo posible y sería con mucho preferible que no se produjera nunca» (El Management del Siglo XXI). En la misma obra, refiriéndose al cambio y a la continuidad escribe «La institución tradicional está pensada para la continuidad. Todas las instituciones existentes, tanto si son empresariales, como si so universidades, hospitales o iglesias, tienen, por lo tanto, que hacer un esfuerzo especial para ser receptivas al cambio y capaces de evoluciona. Esto explica también por qué las instituciones existentes se enfrentan a resistencias cuando se trata de cambiar».

Nos vemos en la próxima.

Mgr. Mariano Ortulan